Szentendre es una encantadora ciudad ribereña ubicada en el condado de Pest, Hungría, cerca de la capital, Budapest. Es conocida por sus museos, galerías y artistas. Más que un monumento específico que tenga este pueblo o un lugar especial que visitar, el atractivo del mismo radica en el conjunto que forman sus calles empedradas, sus varios museos e iglesias, sus muchos lugares donde comer o tomar una bebida, sus hermosas colinas, el Danubio, y en general su mágica atmósfera.

La ciudad está situada a orillas del río Danubio, un sitio encantador y pintoresco lleno de hermosos rincones, cafés, restaurantes, heladerías y muchos espacios para recorrer. Recomiendo encarecidamente una excursión de un día a este lugar fuera de Budapest.

Szentendre (en español San Andrés) es un pueblo muy pintoresco y artístico. Lo mejor es recorrerlo a pie. La mayoría de calles de la parte histórica te conducen a la plaza principal. Ésta está muy bien, encontrarás museos, iglesias, casas bajas y coloridas, tiendas y restaurantes y pequeñas callejuelas y calles.

Szentendre está considera como una de las ciudades más bonita y con más encanto de Hungría. Recorrer sus estrechas calles llenas de recuerdos, iglesias y tiendas de souvenirs, hacen que la visita a este lugar se convierta en imprescindible.

Szentendre es muy bonito, un buen ejemplo de pueblo húngaro que sin embargo fue habitado por familias serbias, griegas y bosnias que huían del Imperio Otomano en el siglo XV. Según la historia en el año 1690 más de ochocientas familias serbias llegaron a este lugar, huyendo de la invasión turca, con lo que se convirtió en el centro cultural y religioso serbio más importante dentro del territorio húngaro. Esto es lo que le da un carácter más mediterráneo y también le aporta una tradición ortodoxa que no se encuentra en otros sitios de Hungría. 

Ya en el  siglo XX varios pintores, escultores y diversos artistas se refugiaron es esta ciudad en busca del retiro. Ese histórico movimiento artístico se hace patente con el gran número de museos y galerías de arte con lo que cuenta Szentendre. Un pueblo de tejados curvados, estrechos callejones, campanarios, calles empedradas y el Danubio bañando sus orillas.

Llegada a Szentendre

Como ya pudisteis ver en el post anterior, nosotros llegamos en barco. Es fácil ir a Szentendre desde Budapest gracias al buen acceso que hay entre ambas ciudades. Entre las opciones de transporte público están: tren, autobús, bici y barco. Nosotros optamos por esta opción y aunque esta forma de viaje es mucho más cara comparándola con las otras, ir en barco a través del Danubio es un placer que vale la pena disfrutar. El viaje tiene una duración de una hora y media.

Una vez desembarcados, desde el muelle dimos un agradable paseo por el “malecón” con unas vistas geniales tanto del río Danubio, como de la ciudad.

Al final del paseo se llega a un hermoso espacio natural que durante los meses de verano se convierte en una particular playa.

En el río había muchos patos a los que le dimos de comer algo de pan. Frente a Szentendre se encuentra la isla de San Andrés.

Szentendre es una ciudad absolutamente diferente a Budapest y a otras ciudades húngaras. Aunque tiene sólo 40 kilómetros cuadrados, su carácter y personalidad son increíblemente únicos y especiales. Aquí, nos sentimos como en una leyenda de caballeros en la Edad Media. De algún modo, el tiempo en el centro de la ciudad parece haberse parado en el siglo XVIII.

A continuación, abandonamos la zona del río y caminamos cuesta arriba sin rumbo fijo por bonitas y estrechas calles y escaleras. Puedes encontrarte con una plaza, una iglesia, una tienda o una hermosa vista que se abre a otros edificios. Y si sientes que estás perdido, lo mejor es buscar el río o cualquier campanario de alguna iglesia.

Sin duda alguna, el mejor plan en Szentendre es callejear y dejarse seducir por el encanto de cada uno de sus rincones. En una de las calles, vimos paraguas de colores colgantes.

El viaje a Szentendre me recordó al pueblo de mis abuelos. Apenas hay unos cuantos edificios, un hospital, algunas universidades como la Academia Oficial de la Defensa Nacional de Hungría, la universidad Kossuth Lajos, los edificios de la Escuela de Negocios, un centro cultural y un teatro. A simple vista parece que no ha sido influenciado por las tendencias de Europa Occidental, éste es precisamente el encanto de esta ciudad.

Es una ciudad pequeña pero muy rica si hablamos de su arte y su cultura histórica. No podría comparar Szentendre con ninguna otra ciudad que he visto hasta ahora porque las casas, plazas, puestos de comerciantes son completamente diferentes y únicos.

Plaza central

Paseamos por el pueblo y finalmente llegamos a Fö Tër, la plaza central de Szentendre. No te la puedes perder. No es enorme pero es realmente agradable. Destaca la Iglesia de la Anunciación o Iglesia Blagovestenska y una cruz barroca.

El centro de la plaza está presidido por la barroca Cruz del Mercader, que data de 1763 y se levantó para reconocer el trabajo de los comerciantes serbios para dar gracias a Dios por haber protegido la ciudad de la peste.

 

La plaza central es el corazón de Szentendre y el lugar más concurrido por turistas. Aquí destacan también las bonitas casas de colores y el buen ambiente que se respira. Está llena de muchos restaurantes, cafés y tiendas. Es un gran lugar para volver después de pasear por el pueblo, para relajarse y tomar un café.

Esta bonita plaza, al igual que toda la ciudad, es ideal para fotos y ver el colorido de este pueblo tan cuqui. 

Oficina de Turismo

A continuación llegamos a la Oficina de Turismo.

Tiendas

Una de las cosas que te llamarán la atención de Szentendre es que sus calles están llenas hasta los topes de tiendas de souvenirs y se ve que vive del turismo.

El Hubay House – Christmas Exhibition and Salon es una interesante tienda con una extensa y bonita colección de adornos navideños de todos los tiempos. Ofrecen unas exhibiciones majestuosas además de disponer de una tienda amplia y con gran variedad de objetos para la decoración navideña. Imprescindible para aquellos a los que les entusiasme la Navidad.

Aquí disfrutamos de la Navidad en septiembre. Realmente nos lo pasamos muy bien curioseando en esta pintoresca tienda que tiene adornos de Navidad para todos los gustos. No puedes dejar de llevarte un recuerdo decorativo de especialmente de una romántica ciudad como Szentendre.

Descubrimos que en Szentendre se encuentra la fábrica de mazapanes de Somes. Allí se puede ver la técnica de como se fabrica el mazapán, como el chocolate se rellena de mazapán y probar diferentes tipos de este dulce. También, hay una sitio incorporado en el museo, donde se preparan muchos tipos de postres que se puede degustar. Todos esos son productos artesanales. Somes, en realidad era un fabricante serbio de chocolate y mazapán combinado con los mazapanes daneses. Más tarde, un confitero húngaro cambió un poco las recetas. Ya en el pueblo entramos en esta cafetería-confitería donde pudimos ver y degustar estos mazapán, chocolates y distintos dulces de limón, coco, pistacho, nuez, naranja, vainilla, fresa… ¡todos ellos exquisitos.!.

Además del chocolate y mazapanes, recorrimos muchas y variadas tiendas especializadas en vinos, productos lácteos, quesos, bacon y jamón ahumado… por un precio bastante alto, pero, eso sí, de muy buena calidad.

El pueblo también cuenta con pequeños restaurantes y bares donde poder comer tanto comida local como internacional.

Museos y galerías

Como ya comentamos, Szentendre es conocida como “la ciudad del arte y los museos” porque tiene más de 16 museos y porque aquí se establecieron muchos artistas, talleres y galerías.

Entramos en varias tiendas de escultores, quienes cortaban y tallaban cualquier tipo de decoración, herramientas, objetos domésticos de madera. Los accesorios de lana también eran populares, muchas boutiques estaban vendiendo bonitos y únicos pendientes, pulseras, collares…

Entre sus muchos museos estaca el Margit Kovács, uno de los más visitados de Hungría que muestra el trabajo de esta ceramista. El museo de Ferenczy Károly, es una interesante colección de la obra de uno de los pintores más importantes del país. El museo Etnográfico al Aire Libre, es una bonita aldea húngara reconstruida con casas y estilos tradicionales rurales de todo el país en donde se entra en contacto con el modo de vida rural.

También nos llamó la atención una serie de cuadros en una pared de una calle en la que se mostraba en todos a un hombre acostado en diversos lugares.

Iglesias

Por último, llama la atención la cantidad de  iglesias con las que cuenta la ciudad a pesar de ser tan pequeña. Al principio Szentendre era completamente una ciudad civil Serbia. Por eso hay tantas iglesias ortodoxas. Los habitantes húngaros, alemanes y eslovacos se asentaron en Szentendre sólo a principios del siglo XIX. El estilo que domina en la arquitectura es barroco y rococó. A continuación os mostraremos las iglesias más famosas.

Iglesia de San Juan Bautista

La Iglesia de San Juan Bautista es la edificación religiosa más antigua de la ciudad.

La historia del sitio se remonta al año 1002, mientras que su santuario y sacristía datan de los años 1241-1283.

Catedral de Belgrado

No muy lejos de ahí, se encuentra la Catedral de Belgrado, fundada hace siglos por los inmigrantes serbios asentados en Szentendre. Primera catedral ortodoxa de la ciudad. Su torre de 48 metros es la más alta del pueblo y  ilustra muchas de las postales de la ciudad

Iglesia de la Anunciación o Iglesia Blagovestenska

La Iglesia de la Anunciación o Iglesia Blagovestenska es una pequeña iglesia construida en el año 1752 también por los serbios. Se encuentra en la plaza central como os mostramos antes.

Otra iglesias

Paseando por Szentendre pudimos ver otras iglesias.

Si estás en Budapest y deseas hacer una excursión de un día a una de las ciudades cercanas, Szentendre es una buena opción. Este pueblo, aunque es pequeño, está lleno de mucho encanto y arte. La escapada solo te tomará un día y no es necesario que pases la noche allí. Un lugar lindo, lleno de historia, muy elegante y con un claro sentimiento medieval. Después de varios días en Budapest fue un cambio bienvenido visitar tan tranquilo y hermoso lugar que te invita a retroceder en el tiempo. Sin duda, merece la pena.

Travesía por el río Danubio de Budapest a Szentendre