Si estás en Budapest y deseas hacer una excursión para ir y volver en el mismo día a una de las ciudades cercanas, Szentendre es una buena opción. Esta localidad, aunque pequeña, es el típico pueblecito húngaro con muchísimo encanto.

Nosotros pasamos un fantástico día disfrutando del viaje en barco por el río Danubio y de la pintoresca ciudad de Szentendre. Nombre extraño e impronunciable para mí, pero resulta que significa San Andrés.

Salida del barco en Budapest

Una de las opciones y la preferida por la mayoría de turistas que van a pasar el día desde Budapest al bonito pueblo de Szentendre, es el barco, ya que navegar por el río Danubio es uno de los mayores placeres que tiene la capital húngara. La distancia que separa ambas ciudades es de unos 20 km y el trayecto dura 1,30 h escasa. Los barcos se pueden coger en varios puntos a la orilla del Danubio, tanto en la zona de Pest, como en Buda.

Nosotras hicimos el trayecto con la empresa Mahart Passnave. Lo hicimos por capricho ya que es mucho más barato en bus o en tren pero es que navegar por el Danubio y ver el Castillo de Buda, el Parlamento o el puente de las Cadenas no tiene precio…

Nosotros ya llevábamos la entrada que habíamos sacado en España por internet, por lo que sólo tuvimos que ir a canjearla a la taquilla del embarcadero de la plaza Vigado (Vigadó téri hajóállomás). Es un edificio amarillo en el muelle 5/A en el lado de Pest, a medio camino entre el puente de las Cadenas y el puente Erzsébet o puente Isabel.

A continuación, el barco se puso en marcha y empezamos a disfrutar de las espectaculares vistas que ofrece Budapest, destacando el Castillo de Buda y el puente de las Cadenas. Poco a poco íbamos dejando ambos lugares atrás, como se puede apreciar en la imagen de arriba.

El barco hizo una parada en la zona Buda para recoger a más personas, junto a esta bonita iglesia calvinista situada a orillas del Danubio. Llama la atención por su arquitectura diferente, de ladrillo rojizo.

Lo siguiente fue pasar por al lado del impresionante Parlamento. Excursión perfecta para matar dos pájaros de un tiro: crucero por el Danubio y la visita a un pueblecito típico húngaro (con gran influencia serbia) muy agradable de recorrer.

Mientras navegábamos por el Danubio en Budapest se nos hizo fácil comprender la grandeza por la que esta ciudad es famosa.

Durante nuestra travesía no sólo pasamos cerca del famoso Parlamento de Budapest, además, cruzamos por debajo de algunos de los puentes más grandiosos de la ciudad: el puente de las Cadenas y el puente Margarita (imagen de arriba). También disfrutamos de las vistas de ambas orillas, conociendo los principales edificios de Buda (al oeste) y de Pest (al este). Ya de regreso las vistas al anochecer de los edificios mejor iluminados como son el Parlamento, el hotel Gellert, el Castillo de Buda, el Bastión de los Pescadores y la Iglesia Matías, merecieron la pena.

En este crucero panorámico además de recorrer el Danubio cruzando algunos de los puentes más famosos de Budapest y admirar desde el río los edificios más representativos de la ciudad, pasamos en paralelo junto a la famosa isla Margarita (imagen de arriba), otras islas con coloridas casitas y diferentes sitios donde se organizaban paseos en kayak y diversos deportes acuáticos hasta llegar al pueblecito de Szentendre.

No sólo puedes decidirte por la excursión Budapest-Szentendre. Si tienes más tiempo, hay otro circuito que ha nosotros nos hubiera encantado hacer y no lo hicimos por falta de tiempo, ya que preferimos visitar Szentendre con tranquilidad y dedicarle el tiempo que se merece. Se trata de realizar la excursión de Budapest, Esztergom, Visegrád y Szentendre, consideradas las tres joyas que alberga el Valle del Danubio.

La ciudad de Esztergom cruza la frontera hasta Eslovaquia, antiguo territorio húngaro, donde podrás disfrutar de las increíbles vistas que ofrece la Catedral de Esztergom. Más tarde, adéntrate en la ciudad de Visegrád y su antigua residencia real y pasea por la bohemia Szentendre, la ciudad de los artistas.

Si visitas varios días Budapest, no puedes irte sin hacer una hermosa excursión de un día. Szentendre es un sitio ideal. Situado a orillas del río Danubio, es una ciudad encantadora y pintoresca llena de hermosos lugares, cafés, restaurantes, heladerías y muchos rincones por donde caminar. 

Llegada a Szentendre

Después de una tranquila travesía admirando las maravillosas vistas del recorrido, ya se asomaba a lo lejos Szentendre, situada en el meandro del Danubio.

Szentendre es conocida como “la ciudad del arte y los museos” porque tiene más de 16 museos y porque aquí se establecieron muchos artistas, talleres y galerías. Eso sí… el pueblo está masificado de turistas aunque sin llegar a agobiar. Sus calles están llenas hasta los topes de tiendas de souvenirs y se ve que vive del turismo.

Szentendre está considera como una de las ciudades más bonita y con más encanto de Hungría. Pasamos un fantástico día viajando por el río Danubio y visitando ésta encantadora ciudad del siglo XVIII, que podréis ver en el próximo post. Observa su inconfundible arquitectura, piérdete por sus callejuelas y fúndete con sus maravillosos paisajes…

Szentendre es muy bonito, un buen ejemplo de pueblo húngaro que sin embargo fue habitado por familias serbias, griegas y bosnias que huían del Imperio Otomano en el siglo XV. Esto es lo que le da un carácter más mediterráneo y también le aporta una tradición ortodoxa que no se encuentra en otros sitios de Hungría. Un pueblo de tejados curvados, estrechos callejones, campanarios, calles empedradas y el Danubio bañando sus orillas.

No es la primera vez que nos decidimos por una travesía o crucero fluvial, de hecho, este es el tercero que hacemos con muy buenas expectativas creadas por nuestras experiencias anteriores. Emprendimos nuestra aventura como siempre con mucho entusiasmo y no nos decepcionó en absoluto. No sólo son espectaculares las vistas desde el barco de los puentes y la zona de Buda y de Pest con sus monumentos, sino que también nos encantó la pintoresca y original aldea de artistas de Szentendre. La experiencia fue increíble. Recomendable 100%.

Szentendre: Arte y encanto a orillas del Danubio