Toulouse es una ciudad situada al suroeste de Francia, capital del departamento del Alto Garona, de la región Occitania, de Midi-Pyrénées y la capital histórica de la provincia del Languedoc. Es atravesada por el río Garona y se encuentra a unos 90 km de la frontera con España.

Además, Toulouse es la cuarta ciudad en importancia de Francia, por detrás de París, Lyon y Marsella. Eso se nota en la variabilidad de grupos étnicos, culturales y lingüísticos de sus habitantes. Una ciudad llena de colorido, con sus fachadas de ladrillo color rosa, su flor emblemática (la violeta), el azul de la flor de glasto, etc. Es un lugar idóneo para unas vacaciones o un fin de semana con abundantes visitas y paseos.

Recibe el apodo de “Ciudad Rosa” por el color dominante en los edificios antiguos, hechos con ladrillos caravista. Clasificada por el gobierno francés como Ciudad del Arte y la Historia, Toulouse cuenta con un abundante patrimonio arquitectónico.

Puente Saint-Pierre

Nuestro visita a Toulouse empezó en el puente Saint-Pierre (puente San Pedro en español). Hacía un frío que “pelaba” y niebla, pero aún así, tenía su encanto. Este puente mide 240 metros de largo y originalmente estaba hecho de madera. Ahora es conocido por su pasarela metálica y por las numerosas farolas que parecen traídas directamente desde otro siglo, muy peculiares.

Nos llamó la atención que aquí, el río Garona tiene un color verdoso (ya que está mucho más alejado del Atlántico), a diferencia de cuando lo vimos en Burdeos de color marrón (debido a los sedimentos procedentes del océano).

Este puente se edificó en el siglo XIX, pero los daños causados por una crecida del río provocaron que fuera reconstruido completamente en 1987 sobre una estructura de metal. Como curiosidad, es predilecto no sólo para tomar el sol o pasear relajadamente por la orilla de al lado del puente, sino que es lugar de reunión de jóvenes durante el fin de semana. 

Puente Neuf


El río Garona no sólo está atravesado por el puente Sain-Pierre, también hay otros puentes de bella estampa como el de la imagen de arriba, el pont Neuf (puente Nuevo). A pesar del nombre, es el puente más antiguo que atraviesa el río. Otro puente a destacar es des Catalans (de los Catalanes), inaugurado en 1908 y debe su nombre a la amistad histórica entre las regiones de Cataluña y Occitania.

Hospital de la Grave

Desde el puente de Saint-Pierre se puede ver una bonita estampa de la cúpula o domo del Hospital de La Grave. Este hospital fue construido en el siglo XII y durante la Edad Media fallecieron mucho enfermos de peste. En el siglo XVII se convirtió en hospital general. Está situado en el barrio Saint-Cyprien, en la orilla izquierda del río Garona.

Es un hospital, y por lo tanto no sería muy adecuado visitarlo por dentro, pero sin ninguna duda, no te puedes perder las vistas desde fuera y sobre todo admirar su preciosa cúpula.

Basílica de San Sernín

La Basílica de San Sernín, también conocida como basílica de San Saturnino de Tolosa, es la iglesia románica más grande de Europa y la segunda más antigua de Francia. Es junto a Santa Fe de Conques (también pudimos verla en este viaje), el Mont Sant Michel, San Marcial de Limoges y San Martin de Tours, las 5 joyas del románico francés por excelencia.

Cuenta con una bonita torre campanario de 64 metros de altura y forma octogonal. La basílica fue construida en los siglos XI y XII para acoger a los peregrinos. Situada en los Caminos de Santiago de Compostela, la Basílica de Saint Sernín está inscrita como Patrimonio Mundial de la Unesco. El exterior es realmente imponente y muy peculiar. Sin duda, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Es curioso, porque esta enorme basílica, obra cumbre del románico francés, está construida con ladrillo, algo que es bastante poco común, ya que no había piedra en la zona. Se tardaron más de 250 años para construirla, pero mantuvo su estilo.

En el interior, destaca la amplitud y belleza de su nave. La basílica está edificada en honor a San Sernín o San Saturnino, primer obispo de Toulouse martirizado hacia el año 250.

También en el interior, uno puede descubrir y admirar en esta obra de arte los ladrillos del siglo XI, los capiteles, el tímpano de los siglos XI y XII y visitar las criptas (entre otras la del mártir San Sernin mencionado anteriormente) que contienen un tesoro de relicarios.

Otra cosa a destacar del interior, es el órgano.

Plaza del Capitolio

Después de visitar la Basílica de San Sernín, nos dirigimos al centro neurálgico de Toulouse: la plaza del Capitolio (Place du Capitole). Imponentes y presidiendo la plaza se alzan los 128 metros de la fachada del edificio que da nombre a esta plaza: el Capitolio. Obra maestra neoclásica de finales del siglo XVIII, se distingue por su distintiva piedra rosada. En este lugar se encuentran el ayuntamiento y el teatro de la Ópera.

La plaza del Capitolio se impone como uno de los símbolos de Toulouse. Este edificio tiene un nombre que evoca al antiguo templo que los romanos habían dedicado a Júpiter sobre el monte Capitolino. Rodeada de enormes edificios, la plaza está marcada en el centro por una cruz occitana.

Almuerzo

La plaza del Capitolio es la más grande de Toulouse y lugar de encuentro para los locales y turistas que se sientan en los numeros bares, restaurantes y cafeterías para tomar algo o comer.

Paramos a almorzar en este señorial restaurante ubicado en esta misma plaza. Llegamos allí a las 15 h sin reserva y a pesar de estar lleno comimos sin problema.

El restaurante es muy lujoso, tiene 3 plantas con enormes ventanales que dan a la plaza. El personal muy amable y servicial.

Pedimos un primero y un segundo con su guarnición. Platos muy elaborados y riquísimos. De postre una rica tarta de chocolate y frambuesa y un banoffee excelentes. Para acompañar, una botella de Gaillac. Eso sí, no es barato pero siempre puedes tomar sólo un café y un dulce por la tarde. Merece la pena por la ubicación, lo bonito del local y el sitio.

Después del almorzar, nos tomamos un helado disfrutando de la maravillosa vista de la plaza del Capitolio.

Conocida como la “plaza Rosa” por el color de la fachada del Capitolio y los otros edificios que rodean la plaza del mismo color. Después de reponer fuerzas, seguimos nuestra visita por Toulouse.

Torre Homenaje del Capitolio

En la parte trasera de la plaza del Capitolio, se encuentra un parque con algunas figuras artísticas pintorescas y un bonito edificio con una torre defensiva. Se trata de la Torre Homenaje del Capitolio construida para proteger los archivos de la ciudad. Actualmente es la oficina de turismo.

 

En esta misma plaza nos encontramos con una carpa con diferentes escenario que representa el país de Papa Noel.

Decoración navideña

Nos llamó la atención las grandes medidas de seguridad, suponemos que por los actos terroristas ocurridos en algunos lugares de Francia. Cacheaban y miraban los bolsos a todo el mundo antes de entrar en cualquier evento o atracción turística propia de la Navidad.

Ya dentro nos encontramos con diferentes escenarios que representaban el país de Papa Noel.

Estos lugares siempre llaman la atención aunque ya no seas un niño…

Nos pareció curioso descubrir que en Francia no se celebra el año nuevo como nosotros en España. Ni siquiera en Toulouse, dónde viven cerca de 25.000 españoles. En Francia no se comen las uvas de la suerte. Los franceses tampoco se concentran en las plazas para recibir el Año Nuevo.

La Nochebuena y la Nochevieja en Francia es una festividad para compartir con los amigos, en familia o en la intimidad. Así que hemos decidido pasar el día de fin de año en nuestro magnífico hotel, ya que en las calles de Toulouse nos dijeron que no veríamos casi nadie. Eso sí, los demás días de Navidad, sí que es una ciudad muy animada y con diversas actividades y eventos a los que acudir…

Nuestras primeras Navidades en Toulouse, no podíamos dejar de ir a ver el centro de la ciudad engalanado para la ocasión, nos gustó muchísimo. Es una ciudad bonita, con ambiente pero a la vez tranquila con mucho para ver y descubrir…

Jardín Pierre Goudouli

Después de ver la decoración navideña, nuestra siguiente parada era la Catedral de Saint-Étienne. Antes de ir vimos por casualidad el jardín de Pierre Goudouli.

Este jardín, es una zona de relajación en la plaza Wilson en el centro de Toulouse. Cuenta con una bonita fuente en el centro y un carrusel de caballos de madera.

Fuente Boulbonne

De camino a la catedral, nos llamó la atención esta preciosa fuente en la fachada de un edificio. Se llama la fuente Boulbonne y fue construida en 1984. Está adornada con la escultura en mármol representando la alegoría del río Garona ofreciendo energía eléctrica a la ciudad de Toulouse. El agua sale de unas cabezas de león y se vierte en tres cuencas circulares a los pies del conjunto.

Catedral de Saint-Étienne

La Catedral de Saint-Étienne de Toulouse (Catedral de San Esteban) impresiona a pesar de tener una construcción atípica y una curiosa y original estructura. Su arquitectura es especial ya que está compuesta por elementos arquitectónicos de distintas épocas. Esta distribución es lo que más llama la atención, junto a las vidrieras y al rosetón de la fachada. Se desconocen los orígenes de la catedral. Los primeros datos son de 1071 cuando el obispo Isarn ordenó la reconstrucción del edificio, en aquel momento en ruinas.

Con dos partes bien diferenciadas, la construcción se remató en el siglo XX, con la fachada lateral. Este enorme edificio religioso nos cautivó, sobre todo por su arquitectura exterior, mezcla de estilo gótico meridional y nórdico.

La mezcla de estilos y el gran trabajo de todos los que participaron en su construcción, nos deja esta maravillosa catedral, que es otro de los grandes iconos de la ciudad de Toulouse.

El interior del templo es tan hermoso como el exterior. La zona de la nave es de estilo claramente románico, diferenciada del espacio ubicado para los grupos corales, de estilo gótico. La bóveda de 28 metros, es otro de los puntos de gran interés. A destacar también sus ventanas, cristaleras, capilla, órgano…

Esta ciudad es hermosa, el centro nos ha enamorado… esos tonos rojos, naranjas y hasta amarillos nos parecieron bellísimos. El uso del ladrillo rosa es genial. Si a todo esto le sumamos los adornos propios de la Navidad, Toulouse es espectacular.

Otros lugares importantes para visitar en Toulouse si contáis con más tiempo son: el Convento de los Jacobinos, museo de los Agustinos, canal del Mediodía (canal du Midi en francés) y el jardín Japonés entre otras cosas.

Salles-la-Source: Gran catarata en medio de un pueblo

Conques: Un paseo por la Edad Media

Hotel Ibis Toulouse Purpan