Aunque la ciudad de Faro suele ser pasada por alto para muchos turistas que visitan el sur de Portugal, tenemos que decir después de recorrerla, que la capital del Algarve tiene mucho encanto y sin duda merece la pena descubrirla.

Faro destaca, principalmente, por cuatro cosas: la marina, la zona comercial, la ciudad antigua y ya en las afueras, el extremo occidental del Parque Natural de Ría Formosa.

En su casco urbano, no dispone de playas; si bien es verdad que en las afueras hay una zona a la que se denomina Ilha de Faro que es la única isla de la ciudad que está conectada por tierra firme por medio de una carretera. Para ir a las playas de las demás islas será necesario coger un ferry o contratar alguno de los paseos en barcos específicos que ofrecen empresas de excursiones. Faro está limitada al sur por el agua de las lagunas, salinas y canales de la Ría Formosa, esto, hace que tenga buenas vistas de las islas e islotes cercanos pero no la hace adecuada para los bañistas.

La ciudad cuenta con un importante centro turístico, ya que tiene multitud de servicios como alojamientos, tiendas y restaurantes. Al tiempo que conserva su encanto original, como se puede apreciar al recorrer su casco antiguo y su destacado patrimonio monumental. Posee el único Aeropuerto del Algarve y el tercero más importante del país después de Lisboa y Oporto. Por autopista está a 111 km de Huelva, a 198 km de Sevilla y a 278 km de Lisboa.

Jardín Manuel Bívar

El Jardín Manuel Bívar es el lugar en el que todo pasa ya que es donde se celebran los eventos especiales y se montan escenarios, puestos de comida, mesas y sillas. Los jardines se encuentran bien cuidados y cuentan con vistas a la marina.

Marina o puerto deportivo

La Marina, es el primero de los puntos pintorescos de la ciudad, donde se pueden contemplar los barcos deportivos y almorzar en algunos de los restaurantes que la rodean.

Esta pequeña Marina tiene mucho encanto y se encuentra justo al lado del casco antiguo. A los márgenes hay hoteles y restaurantes.

  

En los alrededores también podemos encontrar diversas esculturas como una sirena de bronce (imagen de arriba).

Letras gigantes de Faro

Pero sin duda, la zona del puerto más fotografiada son las famosas letras gigantes con el nombre de la ciudad y un corazón rojo Faro.

Cada vez son más las ciudades o pueblos que se suman a la tendencia de las letras gigantes con el nombre del lugar para dar la bienvenida a los turistas. A nosotros nos encanta y siempre nos fotografiamos en ellas.

Obelisco A Ferreira D’Almeida

Al lado de la marina, se encuentra un imponente obelisco de unos veinte metros, construido en 1910, que rinde homenaje a Fernando D’almeida, un oficial naval portugués.

Parque Natural de la Ría Formosa

El Parque Natural de la Ría Formosa se extiende a lo largo de 60 kilómetros frente a la costa de Faro y de otras ciudades del Algarve. Es una zona húmeda protegida de importancia internacional, que abarca un área de 18.400 hectáreas. Dentro del parque, se encuentran un laberinto de lagunas, salinas, canales, islas, marismas y bancos de arena, hogar de una gran variedad de aves, flora y otras criaturas.

Faro se encuentra es el extremo occidental de la Ría Formosa y es uno de los mejores lugares para emprender una excursión y adentrarse en el parque. 

Excursiones en barco

Desde Faro se pueden tomar embarcaciones que realizan paseos por el Parque Natural de la Ría Formosa, a través de los canales y por las salinas. Es una experiencia que no puedes dejar de vivir si vienes a esta zona del Algarve. También se puede realizar excursiones en forma de tour o simplemente pagar un ferry que te llevan a sus islas, con sus vírgenes playas de aguas cristalinas.

Las islas más cercanas a la ciudad de Faro son Ilha da Culatra e Ilha da Barreta, también conocida como Ilha Desierta e Ilha de Faro. Ésta última, como comentamos al principio, es la playa de Faro a la que también se puede llegar en coche. Al estar Faro separada del Atlántico por la ría que la aleja mínimamente de sus playas, muchos turistas que buscan sol y playa, se dirigen a otras localidades costeras nada más llegar a su aeropuerto.

Entrada al casco antiguo

A continuación, entramos desde la zona de la laguna al casco antiguo por una puerta abierta en la muralla.

Casco antiguo (Vila Adentro o Cidade Velha)

El casco antiguo de Faro está delimitado por una muralla medieval y es conocido como Vila Adentro o Cidade Velha. Aquí encontrarás varios restaurantes con agradables terrazas y fachadas blancas.

El centro de la ciudad es un pequeño laberinto de calles empedradas que van a dar a parar a diversas plazas. La mas grande de ellas es el Largo da Sé, muy amplia y espaciosa y que sirve como entrada a la Catedral de Faro.

Largo da Sé

La extensa plaza plantada de naranjos Largo da Sé, presidida por la estatua del obispo Francisco Gomes do Avelar (imagen de arriba), es la plaza principal de Faro y donde se alza la monumental Catedral de Faro, con un compendio de estilos arquitectónicos variados. El resto de esta plaza está limitada por el Palacio Episcopal (siglo XVIII), que cuenta con uno de los revestimientos de azulejos más valiosos del país en la entrada; el Seminario Diocesano y la Camara Municipal.

Catedral de Faro

La Sé o Catedral de Faro, también conocida como la Iglesia de Santa María, fue construida en el año 1251 por el arzobispo de Braga D. Joao Viegas sobre los restos de una mezquita. Posteriormente fue entregada a la Orden de Santiago y en el año 1577 se volvió sede de la Diócesis Episcopal del Algarve. Fue reconstruida después del terremoto de Lisboa de 1755. Esta sencilla catedral destaca por su fachada de piedra en la plaza de casas encaladas y las excelentes vistas sobre la ciudad y la ría que es posible tener en la parte superior de la torre del campanario. En el interior hay que señalar los conjuntos de talla en madera y el órgano.

Restaurante O Castelo

Paseando por el centro de Faro descubrimos por casualidad el restaurante O Castelo y fue una grata sorpresa. Un ambiente tranquilo, un trato amable, la música muy agradable y la comida estaba rica. Pero lo mejor de todo son las sensacionales vistas a la Ría Formosa de fondo…

Servicio perfecto y los cócteles los hacía un barman muy profesional y estaban riquísimos. Muy recomendable para ver la puesta del sol. Repetiríamos sin dudarlo. 

Estatua de D. Afonso III

La estatua en bronce del rey Alfonso III, reconocido conquistador del Algarve, se encuentra en la plaza de su mismo nombre, frente al Convento de Nossa Senhora da Assunção del siglo XVI. Actualmente, el convento está destinado al Museo Municipal.

Muralla

Como ya hemos comentado, el casco antiguo de Faro se conoce como Vila Adentro o Cidade Velha y se encuentra en el interior de una muralla de forma ovalada cuyo origen se remonta al período romano, (alrededor de dos mil años). Profundamente modificada y ampliada durante el período de ocupación árabe (siglos IX a XI), la muralla todavía conserva de esta época dos torres albarranas que servían para proteger la entrada del Arco do Repouso (Arco del Reposo), designado de esta forma porque, según la leyenda, el rey D. Afonso III reposó allí tras la conquista de la ciudad a los árabes en 1249. También de construcción árabe es la entrada, con una puerta en forma de arco de herradura que se localiza en el interior del Arco da Vila.  La muralla se encuentra en buen estado de conservación.

Arco da Vila

El Arco da Vila (Arco de la Villa) es un portal monumental, que constituye una de las puertas medievales de la ciudad. Fue construido por orden del Obispo D. Francisco Gomes de Avelar en el s. XIX., según un proyecto realizado por el arquitecto italiano Francisco Xavier Fabri, siendo inaugurado en 1812. En el exterior está decorado con un nicho con la imagen de Santo Tomás de Aquino, de origen italiano. Formaba parte de las antiguas murallas musulmanas y era la entrada de la ciudad para quien accedía a ella por el mar. Se considera que es un ejemplo único de arquitectura árabe en Portugal, teniendo en cuenta el buen estado de conservación y el hecho de que se encuentre aún en su lugar de origen.

Otras cosas que ver en Faro son: Igreja do Carmo y Capela dos Ossos (una de las iglesias más curiosas del Algarve por sus dos torres gemelas y por albergar una capilla construida con los huesos de más de 1.000 monjes), el Teatro Lethes, la rua de Santo Antonio…

Después de visitar Faro, tenemos que decir que nos ha encantado y que esperamos volver pronto para verlo más a fondo y realizar más excursiones por la ría y sus islas. Al igual que la ciudad de Tavira u Olhão, la capital del Algarve se encuentra ligada a la Reserva Natural de Ría Formosa, santuario de la variada flora y vida salvaje de la región.

Olhão: En el corazón de Ría Formosa