En el día de hoy nos levantamos muy contentos pues nos disponemos a realizar una excursión a la impresionante Reserva Natural de las Islas Berlengas. Las descubrimos por casualidad y nos parecieron increíbles. Cuando las vimos en vivo y en directo pudimos comprobar que esta isla no tiene nada que envidiar a cualquiera de las playas del sudeste asiático.

El archipiélago de las Berlengas son una serie de pequeñas islas costeras localizadas en aguas del océano Atlántico, pertenecientes a Portugal. Se puede considerar como la primera área protegida del mundo, ya que en el año 1465 el rey Alfonso V de Portugal prohibió la práctica de cualquier modalidad de caza en Berlenga Grande (la única habitada). Posee una formación granítica muy antigua, y está compuesta de tres grupos de islotes: Berlenga Grande-Cerro da Velha, Islas Estelas y Farilhões-Forcadas.

En el puerto de Peniche hay varios puestos de distintas compañías donde se ofrecen diferentes tipos de embarcaciones y excursiones para visitar la isla. Es aconsejable reservar con antelación o ir temprano porque suelen agotarse sobre todo en verano. Nosotros fuimos con la empresa Viamar que tenía dos viajes diarios en junio: a las 10 y 12:15 de la mañana y la vuelta a las 16:30. Los barcos sólo están operativos entre mediados de mayo y mediados de septiembre, porque las aguas están demasiado agitadas durante los meses invernales.

Viamar fue fundada en 1958. A lo largo del tiempo tuvo 4 embarcaciones. El actual Cabo Avelar Pessoa fue construido en 1993 específicamente para hacer el transporte de pasajeros entre Peniche y Berlenga. Tiene capacidad para 185 personas, con 64 plazas en el exterior y el resto en el interior. La tripulación está constituida por 1 maestro, 1 conductor y 4 marineros. Es anualmente inspeccionado por el IPTM, siendo la única embarcación licenciada para el transporte de pasajeros a la Berlenga.

Salida del puerto de Peniche

Después de comprar los tickets y subir al barco, ya estábamos listos para disfrutar de la travesía. La distancia que separa el puerto de Peniche de Berlenga Grande es de unos 10 km y el tiempo que tarda el barco en llegar son 45 minutos.

El barco iba medio vacío, a diferencia de la vuelta que casi no se cabía. Poco a poco íbamos dejando atrás el puerto y la fortaleza de Peniche.

Al poco de salir de Peniche, desde el barco se divisaba unas bonita panorámica del cabo y el faro de Carvoeiro (imagen de arriba), que como ya comentamos en el post de Peniche, es un lugar de gran valor paisajístico y natural, que cuenta con impresionantes acantilados calcáreos fuertemente erosionados.

El día estaba soleado y con una temperatura buenísima, con lo cual pudimos disfrutar desde cubierta de unas magníficas vistas del océano Atlántico.

Algunas compañías como “Feeling Berlengas” ofrecen la opción de elegir una lancha rápida que tarda en hacer el recorrido 20 minutos o puedes elegir un barco, éstos tardan 40 minutos. El barco puede ser más pequeño o más grande. Algunas barcos más pequeños se sitúan detrás de otro más grande como el nuestro. De este modo, van saltando al ritmo de las olas como vemos en la imagen superior. Fuimos observándolos y el viaje no pudo ser más divertido… Si no tenéis miedo al agua, elegid esta opción porque no os vais a arrepentir. Nosotros no paramos de reir con sólo verlo.

Cada vez se iba viendo más pequeño Peniche y más grandes las islas del archipiélago de las Berlengas. En la imagen de arriba, podemos ver el cojunto de islotes que la forman, destacando la mayor, Berlenga Grande.

Llegada a Berlenga Grande

La llegada a Berlenga Grande fue espectacular. En lo alto de la isla vemos su faro y abajo a la izquierda el Fuerte de São João Baptista. Numerosos barcos y lanchas iban a nuestros alrededor.

A las Berlengas puedes ir por tu cuenta o puedes contratar todo el recorrido. Al llegar puedes dar un paseo por el pueblo pesquero de Peniche antes de empezar la excursión de un día. Ésta, empieza subiendo al barco rumbo a la isla de Berlenga.

Este es un ejemplo de lo que incluye una excursión de un día por las islas Berlengas . El precio es sobre unos 80€ por persona

●Visita guiada de la Isla Grande de Berlenga

● Entrada al Parque Natural de Berlengas

●Equipo de snorkel

●Servicio de transporte en barco entre el pueblo de Peniche y la Isla Grande de Berlenga

●Paseo en kayak o en un barco con la parte inferior de vidrio

●Botella de agua

●Visita con comentarios en directo

Las islas Berlengas vendrían a ser como nuestras islas Cíes (Galicia). Ligeramente desconocidas entre el turista extranjero, pero aclamadas por el viajero patrio. Para preservar las especies que la pueblan y garantizar la seguridad de quienes hasta allí llegan, el gobierno portugués acaba de limitar a 550 el número de personas que simultáneamente pueden desembarcar en ella.

En la imagen superior, podemos ver con claridad el Fuerte de São João Baptista.

Cuando llegas a las Berlengas puedes contratar un recorrido en barca, lancha o kayak, que se puede alquilar una vez que estás allí. Es la forma más completa de disfrutar de la fortaleza en plenitud y si tienes suerte puedes entrar en todas las cuevas…en unas entras con marea alta…en otras con marea baja. Aún así, merece la pena. Eso sí, llévate una buena crema solar porque hace falta…yo me quemé.

Encontramos la isla en una búsqueda por casualidad en internet y fue todo un acierto ir. Es una auténtica preciosidad escondida. Todo allí es belleza pura: el fuerte, la montaña, la playita… Estuvimos en la isla solo un día pero lo más recomendable es quedarse a dormir aunque sea una noche allí para ver la isla con profundidad. Tienes las opciones de hospedarte en el mismo fuerte (la más recomendable), el camping o el hotelito.

Al llegar a puerto, entre los tonos del granito rosa que predomina en la isla, llaman la atención las casitas blancas que se encaraman sobre la ladera. La zona es lugar de pescadores y ellos son los propietarios de estas pequeñas construcciones que, integradas por una cocina y una habitación, cuentan con lo básico para vivir.

Nos disponemos a atracar y a visitar este maravilloso lugar.

Pudimos ver grandes acantilados que emergen imponentes del agua, grutas, arcos, rocas, islotes…impresionante.

Las islas Berlengas son uno de los secretos mejor guardado de Portugal. Un lugar paradisíaco que nos encantó y veréis en el próximo post.

Al lado del mini puerto de Berlenga Grande, hay un pequeña calita llamada playa de Carreiro de Mosteiro con sus aguas tranquilas y cristalinas ideal para realizar snorkel. ¡Qué maravilla!.

Las islas Berlengas no tiene nada que envidiar a las islas Phi Phi en Tailandia. Los impresionantes paisajes con imponentes acantilados guardan cierto parecido a las playas de este país asiático, sobre todo en las aguas cristalinas y en la gama de los distintos verdes claroscuro y esmeralda del agua.  

Viaje de vuelta

El barco llegó puntual en el puerto de Berlenga.

Como ya hemos comentado, a diferencia de la ida que el barco iba medio vacío, ahora iba de bote en bote. La vuelta fue super divertida, con la gente cantando, bailando y el ambiente invitaba al juego y el disfrute como se puede ver en el vídeo de arriba.

Peniche: Una ciudad a los pies de una fortaleza