Una de las cosas que más influyó a la hora de decantarnos por Lanzarote como el lugar que íbamos a visitar en las islas Canarias, fue que se puede ir fácilmente en barco a La Graciosa (imagen de arriba). En este post os mostraremos nuestra travesía de ida y vuelta en ferry desde Órzola a Caleta de Sebo y os explicaremos las compañías que lo operan, el tiempo que se tarda, el precio…

Lo primero que hay que hacer para ir a La Graciosa es dirigirse al norte de Lanzarote, concretamente al pueblecito de Órzola. Nosotros llegamos con nuestro coche de alquiler y aparcamos en uno de los parkings gratuitos de las compañías de ferrys habilitados para dejarlos allí, ya que no se permite el acceso de coches a La Graciosa.

Órzola (imagen de arriba) es una pequeña localidad del municipio de Haría, al norte de la isla. En ella se sitúa el muelle desde donde se puede acceder a La Graciosa. En este bonito pueblo pesquero de casas blancas, podrás disfrutar de una rica y fresca gastronomía marinera.

Órzola posee diversas playas y charcos, siendo la más conocida la playa del Caletón blanco, famosa por tener poca profundidad, un agua transparente y estar rodeados de arena fina y blanca, con montes pequeños de vegetación y negras rocas volcánicas.

Lo siguiente será llegar a la entrada del puerto donde están las oficinas de las compañías de ferrys para comprar las entradas. Existen 2 navieras que operan durante todo el año y permiten que ambas islas estén comunicadas diariamente: Líneas Marítimas Romero y Biosfera Express.

El precio por persona en ambas compañías es de 26,00 euros (-75% residentes canarios) por lo que conviene coger el barco que vaya a salir antes, en nuestro caso el Biosfera Express. Ambos tienen unas 8 travesías diarias tanto de ida como de vuelta y podrás regresar a la hora que más te convenga dentro del horario de retorno.

Biosfera Express es una empresa familiar vinculada toda la vida al mundo de la pesca de altura y en los últimos años dedicados al transporte de pasajeros entre Lanzarote y La Graciosa. Las travesías son realizadas en sus rápidos catamaranes, es por eso que no es posible embarcar automóviles, pero si se permite llevar bicicletas. Las mascotas viajan gratis. Por el corto trayecto podrás viajar en cubierta o en el interior del barco en asientos libres según prefieras. Los pasajeros cuentan con los servicios a bordo de bar y wifi gratis.

Durante la travesía, que dura unos 25 o 30 minutos, se cruza el estrecho canal de mar conocido como “El Río” y en el que se celebra anualmente la “Travesía a nado del El Río” entre la isla de Lanzarote y La Graciosa. Además durante el trayecto disfrutarás de unas vistas espectaculares a Punta Fariones y al Risco de Famara, llegando finalmente al puerto de Caleta de Sebo.

Punta Fariones son las grandes rocas desprendidas de la punta norte de la isla. Un espolón de rocas y lava que penetra en el mar como un cuchillo. Al lado, junto al pequeño faro de Órzola, se encuentra la playa más septentrional de la isla. En esta zona el mar está revuelto con frecuencia, y tiene corrientes peligrosas.

Una vez pasas Punta Fariones, ya se puede ver a la perfección la isla de La Graciosa.

El paraíso existe, y se llama La Graciosa, la octava isla de las Canarias. A tan sólo treinta minutos en barco de Lanzarote, te esperan playas vírgenes de arena dorada, en un paisaje volcánico rodeado de aguas turquesas y casitas blancas en un pueblo pesquero donde parece que el tiempo se ha detenido. Nada de carreteras, asfalto o contaminación, tan sólo calles y caminos de arena. Un oasis de tranquilidad y relax donde se respira naturaleza por todos los lados y de donde no querrás regresar.

Nosotros hicimos la excursión a la isla por libre. Ya en Caleta de Cebo almorzamos en un restaurante del pueblo. También puedes optar por coger un paquete que incluye el autobús, ferry y catamarán con comida por La Graciosa. Para nosotros ha sido todo un placer navegar pudiendo disfrutar de las fantásticas vistas desde el barco, el paseo y los baños en esas playas desiertas y paradisíacas a nuestro propio ritmo y manera…

La travesía de ida fue con un tiempo espectacular, cielo despejado y soleado. En cambio la vuelta resultó todo lo contrario: muy movidito, con cielo nublado, fuerte viento y grandes olas. No obstante la experiencia es muy recomendable y el servicio nos pareció inmejorable. Muchas gracias a toda la tripulación por haber hecho de esta aventura una experiencia inolvidable.

Un día fantástico y muy bien organizado desde el principio hasta el final para conocer un poco de La Graciosa. El tiempo estuvo genial (excepto cuando volvíamos ya llegando a Órzola) pero en general muy bien para disfrutar con una caminata por la bonita islita. El personal a bordo muy atento y la comida del restaurante donde comimos riquísima. Un día para disfrutar de la naturaleza, el mar y de La Graciosa como veréis en el siguiente post.

La Graciosa: Un paraíso virgen

Villa de Teguise: Uno de los lugares con más encanto de Lanzarote

Caleta de Famara, restaurante Mirador de los Valles y Haría

Charco Verde y El Golfo: Una explosión de colores

Timanfaya: Un paseo por la Luna sin salir de la Tierra