Taormina es una ciudad italiana situada en la costa este de la isla de Sicilia, a medio camino entre Mesina y Catania. Se extiende por el monte Tauro, uno de los últimos picos de los montes Peloritanos, a 200 metros de altitud. Se encuentra situada en un balcón natural con vistas al mar Jónico, enfrente del volcán Etna.

Taormina es un centro turístico muy importante desde el siglo XIX. Posee magníficas playas accesibles mediante teleférico desde 1992 y un patrimonio histórico muy rico, cuyo máximo exponente es el célebre teatro greco-romano. Además, se conserva un castillo árabe, que ocupa el lugar de la antigua ciudadela. Es famosa por la riquísima pasta que se come allí y por los numerosos artistas que llegaron buscando la tranquilidad, buena comida y bellas vistas.

Sicilia, la isla más grande del Mediterráneo, se ubica justo frente a la “punta de la bota” de Italia. Su rica historia se refleja en sitios como el Valle de los Templos, las ruinas bien conservadas de 7 templos griegos monumentales de estilo dórico, y en los mosaicos bizantinos de la Capilla Palatina, una antigua capilla real en la capital de Sicilia, Palermo. En el extremo este de la isla se encuentra el Monte Etna, uno de los volcanes activos más altos de Europa.

Taormina es uno de esos lugares a los que quieres volver. Fue un placer descubrir este espacio detenido en el tiempo, colgado en un paraíso. Sus típicas calles, sus impresionantes vistas desde sus miradores, su gente y la calidad de sus restaurantes y hotelería, solo se supera por la belleza de sus playas y por un montón de lugares con mucho encanto para disfrutar del ambiente isleño siciliano.

Como ya hemos comentado, Taormina es una hermosa ciudad en la cima de una colina con el mar Jónico y el monte Etna de fondo. Hasta el punto que el volcán se hallaba en erupción cuando fuimos, apreciándose la columna de humo que salía desde él hacia el cielo azul.

Este hecho hizo que las vistas que pudimos apreciar ese día desde el balcón de la plaza IX Aprile (imagen de arriba) fueran inolvidables. El centro histórico de la ciudad, cuyo epicentro es el Teatro de Taormina, es también el corazón de la urbe, donde solo tienes que recorrer Corso Umberto, la principal arteria peatonal de Taormina, para llegar a las zonas más interesantes. En los variados miradores, encontrarás el marco perfecto para unas impresionantes fotos de las azules aguas del mar Jónico o para darte un buen baño en la playa de guijarros del islote Isola Bella.

Teatro de Taormina

El Teatro Griego o Greco-Romano es el monumentos más famoso de Taormina y una de las postales más bellas de Sicilia. Es el segundo teatro más grande de la isla (el primero se encuentra en Siracusa). Fue realizado en el siglo III a.C por los griegos y se reconstruyó casi en su totalidad en los tiempos de la dominación romana, utilizando el recinto para la práctica de caza y la lucha de gladiadores. En la actualidad se celebra el festival Taormina Arte, un evento internacional de arte, música, danza y cine. El Teatro de Taormina se encuentra en una zona privilegiada, ya que desde ella se puede contemplar de manera espectacular la localidad de Giardini-Naxos, el mar y el volcán Etna.

Porta Messina

Muchos la conocen como “La Saint Tropez siciliana”, nosotros la llamaríamos “El Montecarlo siciliano” porque ya estuvimos en Mónaco y vimos similitudes entre sus hermosos paisajes. Con tan buena prensa que tiene, las expectativas eran bien altas, pero fueron superadas ampliamente. Después de visitar el Teatro Griego, seguimos nuestra visita atravesando la puerta más emblemática de Taormina: Porta Messina. Ésta, es una puerta de piedra con forma de arco.

La zona de Porta Messina es un buen punto de partida para comenzar la visita al casco histórico, empezando por un paseo por la calle peatonal principal que es Corso Umberto, hasta medio camino donde se encuentra la pintoresca plaza IX Aprile. Porta Messina es una de las dos puertas fortificadas de la ciudad, junto a Porta Catania, a unos 800 metros en el extremo sudoeste del Corso.

Calle Corso Umberto

Corso Umberto es la calle principal y la más bonita de Taormina. Se trata de una calle peatonal de adoquines y decorada con flores muy bonita, eso sí, siempre a a reventar de gente. Aquí encontrarás de todo, desde ropa hasta joyas, si bien la mayoría de las tiendas tienen los escaparates llenos de recuerdos. Es una calle con mucho encanto que te será dificil de olvidar. Una calle animada y muy pintoresca que nos encantó sobre todo al atardecer cuando cae el sol.

Piazza IX Aprile

A medio camino de Corso Umberto se encuentra la plaza principal de Taormina, piazza IX Aprile. Se trata de una pintoresca plaza con baldosas a cuadros blancos y negros como un tablero de ajedrez. Un lugar de lo más agradable para descansar mientras se disfruta de unas vistas incomparables, ya que el extremo meridional de la plaza se abre al mar Jónico.

Los otros lados están bordeados por puntos de referencia históricos, como la iglesia barroca de San José, construida en el siglo XVII que destaca por su brillante fachada de color rosa y blanco. La Iglesia de San Agustín del siglo XV que ahora sirve como biblioteca y la imponente Torre del Reloj, del siglo XII semejante a una fortaleza. Como todo Taormina la plaza es una belleza, que acompañan todo el ambiente que se disfruta y respira en este lugar a cualquier hora, tanto de día como de noche.

Terraza Panoramica de la Piazza IX Aprile

Como ya hemos comentado, en uno de los extremos de la piazza IX Aprile, se encuentra uno de los mejores miradores de Taormina, con una gran terraza panorámica que da a la bahía y al volcán Etna. Es el lugar perfecto para tomar hermosas fotos, especialmente al atardecer. Desde aquí se disfruta de unas privilegiadas vistas del paisaje marítimo con el impresionante mar Jónico. ¡Insuperable!…

Palacio Corvaja

Después volvimos a caminar por la calle principal Corso Umberto, hasta que paramos en la piazza Badia o piazza Vittorio Emanuele II en un bar para tomar un café y helados donde justo enfrente de nosotros se alzaban los altos muros de piedra del espléndido Palazzo Corvaja. Esta espléndida estructura medieval de piedra es un interesante palacio junto a la Iglesia de Catalina. Semejante a una fortificación, se halla a escasos minutos a pie de Porta Messina. Su patio interior sorprende por los antiguos relieves cristianos y las ventanas con forma de arco, en las que se percibe una influencia árabe. Hoy en día, el Palazzo Corvaja es un museo y galería de arte en el que se suelen celebrar exposiciones multimedia y de pintura.

Catedral

La Catedral de Taormina está dedicada a San Nicolás de Bari. Fue construida en el siglo XIII sobre los restos de otra iglesia. Exteriormente presenta una fachada en piedra que junto a la torre campanario hacen que se parezca más a un fortín que a una catedral. Se encuentra ubicada en la piazza Duomo, a lo largo de Corso Umberto, cerca de Porta Catania.

Frente a la catedral encontrarás una de las fuentes más bonitas de la ciudad. Se trata de la fuente “delle quattro fontane” construida en el año 1635, de estilo barroco. En la parte superior hay una representación del Minotauro, símbolo de Taormina.

Isola Bella (Isla Bonita)

Isola Bella es una pequeña isla situada en el municipio de Taormina. Un buen lugar para darse un baño en la playa de guijarros que destaca por sus aguas cristalinas. En ocasiones, la pequeña distancia que la separa de la costa se anula a causa de la marea, convirtiéndose entonces en una península.

Taormina nos pareció una ciudad muy linda, colorida, paisajes de ensueño, gente amable y hasta un Teatro Griego con vista al volcán Etna. Es tan bonita y romántica… por la noche encuentras restaruantes con velitas por todas partes. Dan ganas de quedarse toda la vida contemplando el bellísimo panorama desde el anfiteatro o la plaza IX Aprile donde se ve una vista preciosa del mar, sentado en uno de sus bares tomando unos capuchinos acompañado con un típico Cannolis (dulces con ricota)…

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