El mirador Roc del Quer o mirador de Canillo es un conjunto de increíbles vistas de los Pirineos andorranos, que cuenta con distintas panorámicas, recorrido paisajístico, mirador escalonado con museo al aire libre y lo nuevo y más espectacular: la pasarela voladiza de madera y cristal con una gran escultura.

El mirador Roc del Quer se encuentra situado en la cima de la carretera que sube al Coll d’Ordino, que une las localidades de Canillo y Ordino en Andorra. La carretera es sinuosa, de curvas y pendientes muy empinadas. Al llegar al apacarcamiento, habrá que subir unas escaleras y andar unos 5 minutos. Al principio se encuentran unos bancos, que era el antiguo mirardor y al final la nueva plataforma suspendida en el aire.

El antiguo mirador, consistente en 2 bancos de madera colocados al filo de la montaña, ya ofrecía unas magníficas vistas sobre la parroquia de Canillo.

Canillo se encuentra ubicada en el noroeste del Principado de Andorra (la organización territorial de Andorra se estructura en siete parroquias y Canillo es la más extensa). Su entorno cuenta con parajes privilegiados de gran belleza que invitan constantemente a disfrutar de la naturaleza.

Aparte del mirador Roc del Quer, otro atractivo turístico en Canillo es Grandvalira, la estación de esquí más extensa de Andorra, en la que la nieve está garantizada durante toda la temporada.

El 2 de julio de 2016 quedaba inaugurada y abierta al público la esperada remodelación del mirador Roc del Quer. Esta nueva pasarela cuenta con 20 metros de largo (imagen de arriba). 8 de ellos se asientan en tierra firme, pero los otros 12 es un saliente que está suspendido en el aire a más de 2.000 metros a nivel del mar, por lo que te hará creer que estás volando.

Te hará sentir dueño de los Pirineos de forma mágica, pues buena parte del pavimento es de vidrio transparente, lo cual remarca la sensación de altura y de suspensión. Eso sí, las vistas son fantásticas pero si tienes vértigo ni te acercas a la pasarela…

Además de las excelentes vistas y el vértigo que produce andar por una plataforma con algunas partes de vidrio transparente suspendida en el aire a tantos metros de altura, nos llamó la atención la escultura que se sitúa sobre el extremo.

Se trata de una escultura de un hombre de hierro sentado sobre una viga. La curiosidad es que, al verlo desde la carretera subiendo con el coche de lejos, parece una persona real la que está allí sentada. Como nos gustó tanto, decidimos investigar en internet que significado tenía.

Se trata de la figura de un pensador, obra del artista argentino Miguel Ángel González. Está sentado sobre una viga, tranquilo, al filo del abismo, como si la altura del lugar no le infundiera miedo. Al contrario, le da fuerza y seguridad. Su actitud calmada y reflexiva invita al visitante a hacer lo mismo.

Tanto la obra, como la pasarela, se construyeron causando el mínimo impacto en el entorno y es todo un homenaje a la naturaleza.

Un lugar ideal para relajarse y disfrutar de las maravillosas vistas con tranquilidad. A nosotros nos encantó.

Pero sin duda, lo que hace único al mirador Roc del Quer es su espectacular vista panorámica. Se puede contemplar los Pirineos en un paisaje interminable. Bajo los pies de los visitantes se encuentra la pequeña localidad Canillo (a unos 10 km de Andorra la Vella) y los valles de Montaup y del Valira de Oriente, desde Soldeu hasta Encamp.

A lo largo del camino desde el parking al mirador, podrás encontrar carteles que informan al visitante de lo que tiene ante sus ojos y cómo ha sido geológicamente el proceso de formación de éstas montañas. En resumen, los Pirineos nació hace unos 85 millones de años cuando la placa Ibérica colisionó con la placa Euroasiática provocando que el fondo marino se levantara. A partir de aquí, hasta el estado actual, es el proceso de muchísimas transformaciones y glaciaciones.

Pudimos disfrutar de ver los picos de las montañas nevados en un precioso día soleado.

En la imagen de arriba, nos encontramos justo en la puerta del museo al aire libre, justo abajo se puede apreciar la pasarela voladiza de madera y cristal donde se haya la gran escultura mirando al vacío de la que hablamos anteriormente.

Este enclave es la atracción turística más nueva y actual de Andorra.


Este es uno de esos lugares que nunca se olvidan. Panorámicas que se quedan grabadas en la retina para siempre y que, en este caso, son mucho más que eso: es una experiencia de estar suspendido en el aire, como si las montañas de los Pirineos te abrazaran…

Las vistas desde este espectacular mirador, seguramente te provoquen un nudo en el estómago, pero la belleza del paisaje lo compensa.

Desde este lugar las sensaciones son increíbles. Disfrutamos del paisaje a vista de pájaro. ¡Sin duda es una buena atracción para los que se atreven a desafiar las grandes alturas!.

Quienes se acerquen a este privilegiado enclave podrán sentir el vértigo que causa el caminar por una pasarela suspendida en el aire.

Un lugar inmejorable para comprender la grandeza de este pequeño país. ¡No te lo pierdas!.

Si visitas Andorra te aconsejamos de ir a este impresionante mirador, las vistas son espectaculares: montañas, valles, pueblos, naturaleza en estado puro. A nosotros nos fascinó.