Entre viaje y viaje pasamos bastante tiempo en Matalascañas, ya que tenemos casa al igual que en Chipiona y Sevilla. Este núcleo costero, lo mismo que toda la Costa de Huelva, es preciosa: el parque Dunar para pasear y relajarse es inmejorable y las puestas de sol son espectaculares… eso sí, en julio y agosto hay demasiada gente, lo que conlleva algunos inconvenientes. Si nos acompañas en este post, te invitamos a conocer Matalascañas… ¡Vamos allá!.

Matalascañas o Torre de la Higuera, es un núcleo costero perteneciente al término municipal de Almonte en la provincia de Huelva. Está rodeada completamente por el Parque Nacional y Natural de Doñana. El animal que representa a esta localidad y a Doñana es el lince ibérico. Posiblemente la foto más popular que hayas visto de Matalascañas es su playa con la famosa “piedra” llamada Torre de la Higuera (imagen de arriba).

Matalascañas es uno de los principales destinos turísticos de veraneo en Andalucía, debido a su cercanía con Sevilla (a 1 hora aproximadamente en coche). Está dotado de muy buenos servicios e infraestuctura, con magní­ficas playas de arenas finas y doradas e instalaciones hoteleras y de ocio. Además, muchas familias cuentan aquí con una segunda vivienda. A unos 15 kilómetros de distancia se encuentra la famosa aldea de El Rocío (imagen de arriba).

La urbanización de Matalascañas se divide en barrios llamados sectores. Estos están nombrados alfabéticamente de oeste a este de la ‘A’ a la ‘T’ (excepto la Ñ). Posteriormente, se le asignó a cada barrio una palabra cuya inicial coincidiera con la letra del sector. Al este de Matalascañas se encuentran otros siete sectores que forman la urbanización Caño Guerrero y que se nombran de la ‘a’ a la ‘g’.

Torre de la Higuera

Una de las imágenes más características de la playa de Matalascañas es la Torre de la Higuera. Conocida coloquialmente como “el Tapón”, “la Piedra” o “la Peña”, se trata de una torre vigía que formaba parte de una de las once torres almenaras que fueron construidas para proteger la Costa de Huelva en el siglo XVI.

Se mandó construir en 1577 por orden de Felipe II. Lo que hoy en día podemos ver en el agua eran precisamente los cimientos de una de esas torres, que se encuentran volcados en la orilla y en posición invertida, ya que fue derrumbada durante el terremoto de Lisboa de 1755.

La Torre de la Higuera aparece en la mayoría de las postales e imanes de Matalascañas. Está considerada como Patrimonio Histórico Español, que la declaró Bien de Interés Cultural. El uso indiscriminado de la torre como punto de apoyo para saltar al agua, con los peligros que ello conlleva, ha llevado a las autoridades a prohibir dicha práctica.

Playas

Las playas de Matalascañas, al igual que la de la Costa de Huelva, se caracterizan por su amplitud y por sus finas y blancas arenas. La playa urbana de Matalascañas cuenta con una longitud de 5,5 km. El nivel de ocupación suele ser muy alto en la parte de la Torre de la Higuera y Caño Guerrero y mucho menor en la zona de El Coto, junto al Parque Nacional y Natural de Doñana.

La zona urbana de esta playa onubense está dotada con instalaciones hoteleras, numerosos restaurantes y zonas de ocio. Las no urbanas (tanto en dirección a Mazagón, como a la desembocadura del Guadalquivir), constituyen un paraíso para los amantes de la tranquilidad y de la naturaleza. Dunas, acantilados y limpias aguas definen el paisaje de estas costas infinitas.

Para caminar hasta el infinito…kilómetros de playas, grandes espacios, agua cálida, poco viento, arena superfina (un gustazo para el tacto) y te puedes adentrar mucho en el agua sin que te cubra. De las mejores playas de Andalucía en ese sentido, sólo las de Cádiz (y para nosotros Chipiona) compiten con está. Ahhh y no podemos olvidar el entorno de Doñana y sus playas vírgenes…¡Una gozada!.

La mejor época para disfrutarla es en primavera y otoño (sol y temperaturas entre 18º y 25º), se puede caminar por la orilla, tomar el sol y bañarse en sus aguas cálidas, pues en verano además de mayores temperaturas solares, sufre bastante saturación de bañistas.

La excelente calidad medioambiental de la playa de Matalascañas la ha hecho digna de contar con hasta 16 Banderas Azules consecutivas, desde 1994 hasta 2009. Otorgada por la Fundación Europea de Educación Ambiental, le fue retirada algunos años por pequeñas deficiencias que fueron subsanadas, y en 2017 recuperó la preciada Bandera Azul.

Parque Dunar de Doñana y Faro de la Higuera

El parque Dunar de Doñana (también conocido como Dunas de Almonte) consta de 130 hectáreas y se encuentra en una ribera dunar fija, al lado del centro de Matalascañas. El parque se inauguró en 1992 con el fin de crear un espacio verde, minimizar el impacto de la urbe en Doñana y crear un lugar donde poder realizar senderismo costero.

El parque Dunar está compuesto por dunas, playas, acantilados y vegetación autóctona. Dispone de una zona para picnics, camping, aparcamiento, un punto de información y se puede dar un paseo en dromedario (recorridos conocidos como “Aires Africanos”), así como un centro hípico en el que se reservan paseos a caballo a Doñana. Dentro del parque, se encuentran, el museo del Mundo Marino, el club Náutico, el centro CIECEMA (centro de investigaciones medioambientales, ecológicas y biológicas) y el faro de La Higuera (también denominado de Matalascañas) construido en 1986.

Paseo marítimo

Matalascañas cuenta con un paseo marítimo de 4,5 kilómetros de longitud que van desde la Torre de la Higuera hasta la zona de los palos, colindante con la playa de Doñana. El trazado dispone de hasta 71 bajadas, unas de rampa y otras de escaleras, que facilitan el acceso a la zona de playa.

A lo largo del paseo encontrarás multitud de tiendas de souvenirs, restaurantes…

A nosotros nos encanta andar por el paseo marítimo desde la zona de Caño Guerrero, hasta la altura de “la piedra” de la Torre de la Higuera, a unos 30 minutos.

Otra veces, andamos por el paseo marítimo para el lado contrario, en dirección a la playa de Doñana (a unos 20 minutos).

Caño Guerrero

Como ya hemos comentamo, tenemos la suerte de ir muy a menudo a Matalascañas, en concreto a la zona de Caño Guerrero, donde hemos pasado días y días inolvidables. La playa es de arena fina, con un gran terreno de arena, una temperatura del agua muy agradable y con un paseo marítimo largo, lleno de vida y con muchas y variadas atracciones, tiendas, souvenir, bares y restaurantes.

Otra de la cosa que te llamará la atención de tu visita a Matalascañas, será que han ido aprovechando las rotondas o espacios verdes para instalar monumentos dedicados a distintos enclaves o comarcas de la provincia de Huelva. En la imagen de arriba, vemos uno ellos con bonitas figuras escultóricas mitógicas, que se encuentra en Caño Guerrero, al lado del mercado, antes de la cuesta de bajada a la playa.

Otra de las cosas que nos encanta hacer cada vez que vamos a Matalascañas, es almorzar en algunos de sus numersos bares o chiringuitos que encontrarás en el paseo marítimo, tanto de Caño Guerrero, como de Torre de la Higuera.

En las dos imágenes superiores, nos encontramos en el chiringuito Ambos Mundos, desde donde se obtienen unas maravillosas vistas del mar y la playa y donde muchas personas van a disfrutar de una bella puesta de sol.

Murales en la pared

En el 2018 el Ayuntamiento de Almonte inauguró el pasaje Alfonso. Han querido reconocer la labor de embellecimiento que el pintor y arquitecto onubense ha llevado a cabo en este rincón del núcleo costero, situado junto al paseo marítimo de Caño Guerrero, cuyas paredes están decoradas con pinturas del artista. En estos bonitos murales han dejado plasmado distintos motivos relacionados con el mar y los pueblos típicos andaluces, lo que ha sido muy bien acogido tanto por los turistas como por los propios vecinos y establecimientos comerciales del entorno.

Asimismo, la regidora almonteña también aprovechó para reconocer igualmente la implicación de Aramburu por Matalascañas ya no sólo desde su vertiente artística, sino aportando su visión y conocimientos respecto al problema de la costa onubense y de Matalascañas ante la regresión de la playa y pérdida de arena, lo que convierten a Aramburu, en definitiva, en un hombre que ama Matalascañas e implicado no sólo en su embellecimiento, sino también en su futuro.

Monumento a la Virgen del Rocío

La leyenda dice “Matalascañas de arenas tan blancas como esa paloma. Destino de su peregrinar”. La mención de una “paloma blanca” es una referencia a la Virgen del Rocío, también conocida como “Blanca Paloma” y “La Reina de las Marismas“. Este monumento es un pequeño homenaje.

Puesta de sol

Para terminar la jornada, nada mejor que disfrutar de las bellísimas puesta de sol de Matalascañas.

Sin duda, merece la pena visitar Matalascañas como mínimo un par de días para disfrutar de sus playas y su ambiente y realizar algún sendero o excursión por Doñana y visitar el Rocío.

On Hotels Oceanfront, Matalascañas

Sendero Laguna del Jaral en Parque Nacional y Natural de Doñana

El Rocío: Bonita aldea junto a la Blanca Paloma