La playa de la Pelosa es un paraíso en Cerdeña (Italia). Nos quedaba mucho por visitar en la isla, pero no podíamos dejar pasar la oportunidad de ver en vivo sus impresionantes aguas cristalinas de color turquesa.

En el golfo de Asinara, la punta más noroeste de Cerdeña, hay una playa tropical, de las más hermosas de Europa, La Pelosa. Un paraíso natural situado en el Cabo Falcone, al lado del pueblo costero de pescadores de Stintino, en la provincia de Sassari.

Su situación es privilegiada ya que se encuentra a tan sólo 45 minutos del aeropuerto de Alguero, que como seguramente sabéis, tiene multitud de vuelos low cost de Ryanair con ciudades europeas, entre ellas las españolas. Para los que vayáis en el ferry Grimaldi desde Barcelona a Porto Torres como nosotros, La Pelosa se encuentra a tan sólo 30 minutos de éste puerto.

La playa de la Pelosa es la atracción turística más famosa de Cerdeña junto con la isla de la Maddalena. La verdad es que supimos de ella por un programa de televisión sobre viajes y no podíamos ni siquiera imaginar tanta belleza cuando la vimos en vivo y en directo.

Las panorámicas son triunfales, tanto que nada más ver la fina y blanca arena te dan ganas de sumergirte en esas aguas cristalinas, con un azul turquesa, añil y verdoso estilo Caribe, creando una gama de colores realmente bella y sorprendente.

La playa de la Pelosa no solo está considerada como la más paradisíaca de Cerdeña, también es una de las más bellas de Italia e incluso de Europa. Como ya hemos comentado, pese a estar en el Mediterráneo, ésta playa no tiene nada que envidiarle al mismísimo Caribe.

Para muchos, la playa de la Pelosa es su particular secreto en la isla. No está en la codiciada Costa Esmeralda, pero sí, como ella, en el norte, aunque en su lado oriental.

Este imponente escenario cumple con todos los cánones de belleza: el agua azul turquesa, la arena fina y su exuberante entorno. Todo esto hace que cada vez sean más los que hablan de ella como una auténtica revelación en los foros de Internet.

Como hemos estado en primavera, nos hemos librado de la masificación del verano. Así que no tuvimos ningún problema ni para aparcar, ni para pasear o situarnos junto a la orilla. Había pocos turistas y los bañistas eran en su mayoría italianos. En la imagen de arrriba, podemos ver frente a la playa de la Pelosa, las islas de Piana y Asinara, ésta última es parque nacional y se puede visitar con un guía en una excursión en barco desde Stintino.

El viento que suele azotar la playa de la Pelosa la hace ideal para practicar kitesurf. Tampoco hay que olvidar que el fondo del mar esconde una gran riqueza, por lo que el snorkel y el submarinismo son actividades acuáticas más que recomendables. Cuando no hace viento y el mar está en calma sin olas, parece una auténtica piscina.

Para llegar a esta bellísima playa sólo hay que seguir las indicaciones a Stintino y luego a spiaggia La Pelosa. Es muy sencillo y no tiene pérdida. Desde lejos ya se ve la playa enmarcada por las dunas de arena blanca y la exuberante vegetación mediterránea.

Paramos a tomar algo en el ristorante La Pelosetta, que cuenta con unas vistas increíbles.

Para entrar a la playa se puede hacer desde diferentes accesos, pero para lograr estar justo delante de la famosa vista de la playa con la torre enfrente, hay que avanzar lo máximo posible hacia Cabo Falcone.

Torre de la Pelosa

Aparte del color de sus aguas, lo que más llama la atención de la playa es la magnífica torre aragonesa que hay a la altura del Cabo Falcone. La Torre de la Pelosa forma parte del complejo de estructuras fortificadas que, desde principios de la Edad Media hasta mediados del siglo XIX, formaron el sistema defensivo, de avistamiento y comunicación de la zona costera de Cerdeña.

La torre defensiva propia de la costa sarda atrae la mirada de todo el mundo. Se encuentra en una pequeña isla justo en la entrada al golfo de Asinara. Domina la costa desde el siglo XVI, aunque dejó de cumplir su función defensiva a finales del siglo XIX.

La torre toma su nombre de la playa de la Pelosa. Tiene una altura de 10 metros y está construido con la piedra de la zona: esquisto, a una altura de 3 metros sobre el nivel del mar. La torre fue abandonada en 1846. En verano la gente llega a la isla donde está la torre nadando desde la playa de la Pelosa, ya que se encuentra a escasos metros de la orilla.

Cuando nos marchamos dimos la vuelta por Cabo Falcone, donde también se puede parar y hacer magníficas fotos de la Pelosa y el golfo de Asinara.

Sin duda una de las playas más bonitas que vimos en Cerdeña, vamos, de película… no hay que perdérsela pues es alucinante.

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