Caleta de Famara

Siguiendo nuestro recorrido por la isla canaria de Lanzarote, en el post de hoy os vamos a mostrar tres pintorescos lugares que merecen la pena visitar para disfrutar de hermosas vistas y de buena comida: Caleta de Famara, el restaurante Mirador de Los Valles y el municipio de Haría.

Caleta de Famara o simplemente La Caleta es una pequeña localidad pesquera perteneciente al término municipal de Teguise. Se encuentra situada en un enclave privilegiado de gran belleza en pleno Parque Natural de Chinijo. Con poco más de 1.000 habitantes, en este pueblo se respira paz y tranquilidad.

El pueblo de Caleta de Famara cuenta con una pequeña playa con el mismo nombre. A solo 300 metros de aquí se encuentra la famosa playa de Famara con sus 6 kilómetros de arena blanca, siendo un emblema de Lanzarote.

Nos sorprendió muchísimo ver a esta simpática anciana pescando en el lugar. Estuvimos un buen rato charlando con ella y en esta conversación nos estuvo explicando algunas historias interesantes sobre su vida y el lugar.

 

En la Caleta apenas existen calles asfaltadas, sus callejones de arena y el silbido del viento acompañado del incansable romper de las olas hacen del pueblecito un lugar hermoso a la vez que salvaje. Un sitio ideal para dar un relajado paseo, practicar surf o comer de forma excelente en cualquiera de sus restaurantes. Desde sus blancas casitas de puertas y ventanas azules y verdes, se ven con claridad los islotes del Archipiélago Chinijo (destacando la isla de la Graciosa, imagen de arriba), el majestuoso Risco de Famara con sus paredes verticales o la playa de Famara, que se extiende a los pies de este macizo.

Risco de Famara

El Risco de Famara (imagen de arriba) es un impresionante macizo montañoso con una longitud de 23 km y de origen volcánico donde se haya el pico más alto de toda la isla de Lanzarote, denominado Peñas del Chache, con 671 metros de altitud.

Por la vertiente oeste forma un gran acantilado con sus espectaculares paredes verticales sobre la playa de Famara y el Océano Atlántico. Más al norte está el Mirador del Río, obra del artista César Manrique, donde se puede contemplar unas vistas maravillosas a la isla La Graciosa y al Parque Natural del Arquipiélago de Chinijo. En los altos de Famara se encuentra la Ermita de Nuestra Señora de las Nieves, la histórica patrona de Lanzarote.

Los acantilados de Famara son una de las mejores zonas de la isla para la práctica del parapente y el ala delta. Los amantes de este deporte se lanzan al vuelo libre desde lo alto para descender suavemente sobre los acantilados hasta posarse en la playa.

Bajo estos acantilados se localizan unas salinas, en la actualidad abandonadas, una playa virgen de arena blanca (la playa del Risco) y la conocida playa de Famara. Cercano se encuentra el camino que durante muchos años sirvió como principal vía de enlace, una vez cruzado El Río, con la isla de La Graciosa, conocido como el Camino de los Gracioceros.

La zona que rodea a este pueblo donde se haya los acantilados de Famara es la más rica en aguas de Lanzarote, con la presencia de nacientes y donde se perforaron algunas galerías. La suma de los valores naturales y paisajísticos de riscos e islotes, determinaron su catalogación como Parque Natural.

Playa de Famara

La playa de Famara es considerada como una de las más hermosas de toda la isla. Se extiende a los pies de los escarpados acantilados del Risco de Famara. Esta kilométrica playa de arenas blancas es hogar de surfistas gracias al fuerte oleaje y las corrientes, que la convierten en un lugar peligroso para el baño pero ideal para la práctica de deportes como el surf o el kitesurf. En la zona urbana de Caleta de Famara existen varias escuelas de surf que invitan a los turistas a iniciarse en este deporte.  

Mirador de los Valles

A 20 km de Caleta de Famara, en pleno ascenso al punto más alto de la isla (Peñas del Chache), dejando atrás las terrazas agrícolas de Los Valles, y a medio camino entre Teguise y Haría, localizamos el restaurante Mirador de los Valles.

Si quieres comer con unas vistas impresionantes éste es tu restaurante. Si vas por las buenas valoraciones que tiene no te defraudará. Las sugerencias del chef exquisitas. El dueño, Roberto y los camareros muy atentos y amables. Pendientes en todo momento de si la comida es del agrado del comensal o si necesitas cualquier cosa. La carta muy variadas y en cuanto a calidad-precio es excelente.

El contexto es magnífico, se pueden observar unas bonitas vistas al valle, a los volcanes, al mar y unas puestas de sol espectaculares. Además, el edificio en sí es una inmensa casona fruto de la arquitectura tradicional, decorada con objetos de labranza y otros detalles etnográficos dispuestos por todo el edificio, con el típico patio canario.

Allí mismo, además de comer, te puedes alojar en un coqueto estudio situado en el mismo lugar. Roberto es el dueño del restaurante y a la vez es un anfitrión 10. El lugar tiene mucho encanto y si te alojas ahí la ubicación es perfecta como punto de partida para visitar la isla al completo. Muy cerca de lugares preciosos como: Teguise, Haría, Caleta de Famara, Mirador del Río, Jardín de Cactus, Cueva de los Verdes, Jameos del Agua, Punta Mujeres, Casa Museo del Campesino, Arrecife… ¡Maravillloso!.

Antes o después de visitar estos magníficos lugares puedes hacer una parada para reponer fuerzas en este magnífico restaurante.

En las inmediaciones del edificio donde está ubicado este restaurante pudimos saludar a esta simpática cabra enana. Nos pareció tan tierna…

Este restaurante no sirve desayunos pero a nosotros se nos ve desayunando en la foto porque nos alojamos durante unos días en el coqueto estudio que se encuentra en el mismo lugar y es propiedad de Roberto. El señor que es al mismo tiempo dueño del restaurante. Lo recomendamos 100%.

Haría

Para terminar la jornada, dimos una vuelta por el pueblo de Haría, situado a solo 10 minutos del restaurante Mirador de los Valles. Ya desde la carretera y antes de entrar al municipio, nos impactó la belleza de las palmeras con el paisaje de los grandes volcanes al fondo y el bonito pueblo blanco a sus pies.

Haría se encuentra al norte de Lanzarote, destaca por gozar de un microclima especial que convierte sus tierras en las más verdes de la isla. Este municipio es conocido por el sobrenombre del Valle de las Mil Palmeras. Aquí se encuentra la que fuera la última residencia de César Manrique. El artista encontró en Haría la tranquilidad y la conexión con la naturaleza. En 2013 la casa abrió sus puertas como Casa–Museo César Manrique aunque desgraciadamente, cuando fuimos estaba cerrada por el tema del COVID-19. También encontrarás cada sábado por la mañana el mercado “Haría Artesanal” especializado en artesanía y agricultura ecológica, que nació en el año 2001 para fomentar la venta de productos artesanos y acercar la etnografía hariana.

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