Si tienes planeado un viaje a Lanzarote no te olvides de pasar por Arrecife, su capital. Sus bellos rincones, el olor del mar, una exquisita gastronomía y recorrer sus calles y sitios legendarios para conocer su historia y cultura. Aquí te mostraremos los puntos principales para visitar.

Arrecife es un municipio y ciudad perteneciente a la provincia de Las Palmas, en las islas Canarias. Capital de Lanzarote desde la segunda mitad del siglo XIX reemplazando a Teguise, se ha convertido en el centro administrativo y comercial de la isla. En todo momento está presente su marcado carácter marinero, su función histórica de fortaleza defensiva y su actual papel de ciudad servicios dedicada a las relaciones comerciales y mercantiles. Su clima es subtropical, con escasas precipitaciones. Si bien es cierto que se trata del municipio más pequeño de toda la isla, es también el más poblado y ofrece una inmensa actividad turística, liderada por la visita a su espectacular playa de arenas claras.

Cada lugar de Lanzarote es precioso y Arrecife en particular es para nosotros una de las visitas obligadas. Nos encanta la paz y tranquilidad que se respira en el entorno, donde pasear o sentarse en una terraza a tomar algo es un placer para todos los sentidos.

Este municipio mezcla todos los aspectos positivos de un ambiente cosmopolita y multicultural, con el encanto de un pueblo costero. Se ha convertido en una próspera ciudad portuaria enclavada cerca de África y una puerta de entrada a Europa, pero sin duda española y que refleja una rica historia.

Posee un puerto natural, el Puerto de Naos, formado en su parte exterior por un arrecife rocoso longitudinal, del cual recibió la ciudad su nombre. Este puerto estuvo defendido en otros tiempos por dos castillos, el de San José, sobre un promontorio en la parte norte, y el de San Gabriel (imagen de arriba), en la parte sur. Arrecife debe su existencia y su prosperidad al puerto, que es pesquero y comercial, a través del cual llegan casi todas las mercancías que importa la isla.

Charco de San Ginés

En pleno corazón de Arrecife se encuentra el Charco de San Ginés, un entrante de agua de mar que forma una laguna y en cuyo alrededor surgió el primer núcleo de pescadores de la isla. Las vistas de las pequeñas barcas fondeadas en la laguna, las casas bajas de color blanco que la rodean y los restaurantes que allí prosperan no te dejarán indiferente. ¡A nosotros desde luego que no!.

Por la presencia de la laguna, Arrecife fue llamada en el pasado la Venecia del Atlántico. Remodelado según un proyecto de César Manrique, el Charco de San Ginés es referente de la ciudad y paso obligado del turista que quiera disfrutar de la belleza del lugar.

En torno al mismo “charco” hay una variada oferta de bares y restaurantes y muy buen ambiente.

En sus proximidades se construyó la primera ermita de la ciudad, hoy convertida en la Iglesia de San Ginés, cuyo retrato enmarcado apareció un día por las orillas del lago. Hoy forma una de las estampas más populares de la ciudad como se puede apreciar en la imagen superior.

En la capital de Lanzarote se celebran semanalmente varios mercadillos. Cada miércoles y jueves, en torno al Charco de San Ginés, tiene lugar el mercadillo de Arrecife. Mientra que todos los sábados es el mercadillo turístico–artesanal en la plaza de Las Palmas, frente a la Iglesia de San Ginés.

Es maravilloso desconectar y dejarte llevar no solo por lo latidos de esta bonita ciudad sino por toda la isla de Lanzarote en general. Hay muchísimo que visitar, a nivel cultural, tenemos el preciado trabajo del arquitecto César Manrique: Jameos del Agua, Mirador del Río, Casa-Museo del Campesino… Timanfaya, Famara, Papagayo, La Geria, el Charco Verde, los Hervideros, La Graciosa y mucho más…

A continuación, vamos dejando la “charca” atrás y ponemos rumbo a la Iglesia de San Ginés, muy cerca de la laguna.

Iglesia de San Ginés

La Iglesia de San Ginés comenzó a construirse a finales del siglo XVI y en esos momentos el proyecto consistía en una pequeña ermita donde se veneraban una imagen de San Pedro Apóstol y un cuadro San Ginés de Clermont, el cuál según la leyenda popular apareció flotando en la Charca de San Ginés. La figura actual y la catalogación de Parroquia, la alcanzó tras varias remodelaciones posteriores. Es una iglesia de tres naves con un techo de madera oscura de estilo mudéjar. Su torre principal se construyó a mediados del siglo XIX tomando como fuente de inspiración la Iglesia de la Concepción de Santa Cruz de Tenerife. Su día principal es el 25 de agosto, en donde destaca la procesión del santo por las calles.

Letras gigantes de Arrecife

Arrecife cuenta desde 2018 con su nombre en letras gigantes a la entrada de la calle León y Castillo y con el puente de las Bolas, el Castillo de San Gabriel y el mar al fondo como escenario para realizar espectaculares fotografías.

Las letras miden 1.30×1.40 metros e identifican la zona comercial del centro de la ciudad. Servirá, según el Ayuntamiento, como lugar estratégico para fotografiarse y para llevar el nombre de Arrecife por todo el mundo.

Puente de las Bolas

Justo al lado de las letras gigantes de Arrecife, se encuentra el puente de las Bolas.

El puente de las Bolas, es un puente empedrado que servía de acceso al Castillo de San Gabriel. Construido en el siglo XVI, sus 175 metros unen el islote del castillo con tierra firme. Ambos forman un Conjunto Histórico reconocido como Bien de Interés Cultural.

Dotado de puente levadizo, cuenta con una escalera que va directa al mar, donde pudimos ver a varios bañistas disfrutando de las cálidas temperaturas a pesar de estar en invierno.

La estructura de piedra apilada del puente de Las Bolas se encuentra rematada con las dos bolas de cañón que descansan sobre sus pilares y le dan nombre al puente.

A medidas que avanzamos por el puente de las Bolas para ver el Castillo de San Gabriel, si miramos hacia atrás, obtendremos unas preciosas vistas del mismo puente, el mar, parte de la ciudad destacando la Iglesia de San Ginés y un volcán al fondo. Sin duda, uno de los sitios más bonitos y emblemáticos de la ciudad de Arrecife.

Castillo de San Gabriel

El Castillo de San Gabriel es una fortaleza del siglo XVI, cuando se erigió sobre el conocido como “islote del Quemado” o islote del Castillo con la intención de proteger la isla de los continuos ataques piratas. Actualmente alberga el Museo de Historia de Arrecife.

En su origen fue una fortaleza de madera, pero resultó insuficiente para cumplir con las tareas defensivas, siendo finalmente incendiado por piratas berberiscos. Se reemplazó por un castillo de piedra, que se ha conservado en un excelente estado hasta el día de hoy.

Desde 1972, alberga el museo Museo Arqueológico y Etnográfico en el que es posible admirar restos arqueológicos de distintas épocas, sobre todo de la aborigen, con sus estelas, ídolos… El castillo fue declarado Bien de Interés Cultural en 1979 como conjunto monumental que incluye el puente levadizo y los caminos que lo une con la costa.

Las vistas de Arrecife y del océano Atlántico desde los alrededores de sus murallas son magníficas.

Al visitar Arrecife sentimos justo lo que se siente cuando uno esta llegando a casa. Es un remanso de paz, isla única y misteriosa de la cual hay que dejarse llevar por todos los sentidos. Arte, naturaleza y deporte son su fuerte. Sus playas, sus pueblos, su gastronomía, su orografia. Podríamos pegarnos horas dando motivos del porqué realmente nos encanta Lanzarote.  

Parque José Ramírez Cerdá y Quiosco de la Música

El parque José Ramírez Cerdá está localizado en pleno paseo marítimo de Arrecife. Es un pequeño parque con zonas ajardinadas y vistas al Castillo de San Gabriel. En el mismo se encuentra el Quiosco de la Música, una réplica exacta al que hubo en los años 50, en él los habitantes de la ciudad se reunían para pasar momentos agradables con la orquesta municipal que amenizaba los bailes y paseos.

Paseo marítimo

A continuación, empezamos a caminar por el paseo marítimo en dirección a la famosa playa del Reducto.

Las islas Canarias son uno de los destinos preferidos por los turistas que viajan por el territorio español y el pueblo de Arrecife, continúa siendo uno de los más visitados de todo el archipiélago, dado su espectacular entorno natural y su interesante patrimonio histórico-cultural.

Muelle de la Cebolla o muelle Chico

El muelle de la Cebolla o muelle Chico fue inaugurado el 29 de junio de 1792 (ubicado en el actual parque José Ramírez Cerdá) y sirvió de base al comercio marítimo de Arrecife hasta bien entrado el siglo XX. Disfrutamos mucho de las vistas de las pequeñas barquitas con el Castillo de San Gabriel al fondo, que cada vez lo íbamos dejando más a lo lejos.

Parque Islas Canarias

Hasta el año 2000 el parque Islas Canarias era el núcleo de todos los eventos que tenían acontecimiento en Arrecife, pero debido al crecimiento de la población se construyó el Recinto Ferial, más acondicionado y amplio, apartado del núcleo de la capital y cerca del Cabildo.

El 1 de julio de 2004 fue inaugurada la remodelación del parque disfrutando de nuevo de este lugar emblemático de la ciudad; algunos de los cambios son el bonito césped natural, pantalanes con acceso al mar, mobiliario para disfrutar, parque infantil, y un parking subterráneo de 900 plazas.

Real Club Náutico

El Real Club Náutico de Arrecife se fundó como club social con el nombre de Casino de Arrecife en el siglo XIX. Su primera actividad náutica se realiza en 1947, al organizar la primera edición de la regata de San Ginés.​ En 1960 se muda de su sede fundacional a su actual ubicación, con acceso al mar. En 2003 es admitido en la Asociación Española de Clubes Náuticos y el 18 de marzo de 2010 cambia su denominación, a la actual de Real Club Náutico de Arrecife, tras la concesión del título de Real por parte de S.M. el Rey Juan Carlos I. Dispone de piscina, gimnasio, salones de usos múltiples, juegos, comedor… En la parte náutica destacan las regatas y su escuela de vela.

Calle Real y estatua de Heraclio Niz Mesa

La calle Real es una popular vía junto a la parte antigua de la ciudad, donde encontrarás un sinfín de comercios donde realizar compras de calidad. También podrás ir descubriendo una amplia oferta de restauración donde saborear productos tradicionales de la isla. Una escultura de Heraclio Niz Mesa el “Pollo de Arrecife” realizada por Rigoberto Camacho, preside desde 2017, el acceso a la calle Real desde su avenida marítima. Hombre querido y de gran simpatía, se dedicó a la lucha canaria hasta que abandonó en 1958 para ejercer como policía municipal y más tarde, como jefe de la Policía Local de Arrecife. También participó de actor en varias películas.

Playa del Reducto

Y al fin llegamos a la playa del Reducto. La pequeña bahía que se forma desde el Arrecife Gran Hotel (el edificio más alto de la imagen de arriba) hasta la Punta del Camello hace que la playa sea un verdadero remanso para las aguas del Atlántico. A ello contribuye no solo el islote de Fermina, casi enfrente de la bahía, sino también la línea de arrecifes naturales que impiden un fuerte oleaje de sus aguas. Al contar con muy poca profundidad es ideal para los más pequeños. Sin duda es la playa por excelencia de la capital lanzaroteña.

La preciosa playa del Reducto es de arena blanca y fina. Cuenta con menos de un kilómetro de longitud pero es bastante ancha. Es una playa urbana con paseo marítimo con bonitos cocoteros y con servicios de todo tipo. Por diversos motivos posee un encanto particular.

Parque Temático

Para acabar la visita, llegamos al parque Temático. Es un buen lugar para relajarse junto al paseo de los Cactus viendo el mar. Este gran parque invita al paseo y al ocio contando con servicio de bar, numerosas palmeras, pista de patinaje, carril de bicicletas, juegos infantiles, césped natural, esculturas…

Existen motivos más que suficientes para viajar a Arrecife, un lugar perfecto para pasar unas vacaciones o unos días de escapada, ya sea que viajes solo, en pareja o en compañía de la familia. No solo las playas y zona de costa por el día son bonitos, por la noche la ciudad realmente cobra vida. Hay muchas zonas hermosas llenas de bares y restaurantes donde antes del Covid-19 se celebraban todo tipo de eventos culturales, fiestas y música en vivo.

Viejo barco de madera

La escultura que nos llamó la atención del parque Temático fue un viejo barco de madera, situado en la parte más cercana a la playa del Reducto.

Lanzarote en su totalidad es un paraíso y una de las muchas cosas que nos gusta es su capital: Arrecife. Nos enamoramos de esta bellísima isla. Y no es para menos, su magia volcánica y su gente te envuelven a cada instante. Otro lugares para visitar en Arrecife son: La Casa Amarilla, el Castillo de San José, la Casa de los Arroyo…

Villa de Teguise: Uno de los lugares con más encanto de Lanzarote

Timanfaya: Un paseo por la Luna sin salir de la Tierra

La Graciosa: Un paraíso virgen

Charco Verde y El Golfo: Una explosión de colores